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La digitalización y la sostenibilidad marcan el futuro del turismo

Antes de que llegase la pandemia, destinos y empresas reconocían que el futuro del sector turístico debía ser sostenible y digital. En conferencias y mesas redondas se debatía intensamente y casi siempre se alcanzaba la misma conclusión:?la actividad turística genera riqueza y empleo, pero tiene capacidad de mejora; apostar por la sostenibilidad y la digitalización contribuirá a la construcción de un turismo de mayor valor añadido para el visitante y más respetuoso con el ciudadano.

Con la aparición del coronavirus, la apuesta de futuro se convirtió en una obligación inminente. No solo por el cambio en las tendencias de los viajeros, que buscan entornos menos masificados y un mayor contacto con la naturaleza, sino porque los fondos de reconstrucción europeos se articulan en torno a la digitalización y la sostenibilidad, y la Unión Europea requiere de esfuerzos en ambas áreas para otorgarlos.

Un futuro sostenible

La sostenibilidad hace a los destinos más atractivos: las políticas en este sentido contribuyen a la reducción de la saturación y aumentan el interés de los viajeros, que cada vez están más concienciados sobre la importancia de desplazarse a territorios que apuesten por la reducción de la huella de carbono y respeten el día a día de sus ciudadanos.

Madrid ha lanzado un programa de visitas guiadas accesibles, promociona el trabajo de artesanos y diseñadores madrileños y trabaja en una nueva tarjeta turística, un sistema de vídeo atención online y en que sus oficinas de turismo sean ‘mobile friendly’, según explica en la revista AGENTTRAVEL la concejala delegada de Turismo del Ayuntamiento de Madrid, Almudena Maíllo.

“Estamos experimentando con aplicación de tecnologías emergentes como blockchain, inteligencia artificial, realidad aumentada y realidad virtual, Internet de las cosas… para conseguir un turismo más sostenible y más competitivo en nuestro destino”, explica el director ejecutivo de la Agencia Catalana de Turismo (ACT), Patrick Torrent.

Cataluña también trabaja en líneas de actuación relacionadas con la sostenibilidad como las estrategias de desconcentración, desestacionalización, diversificación y distribución de la riqueza generada por el turismo.

“La sostenibilidad hay que abordarla desde distintos puntos y de forma integral”, apunta la directora general de Turisme de Barcelona, Marian Muro. Por eso, el organismo dispone de un programa para empresas “para que se acojan a las buenas prácticas sostenibles, en materia ambiental, social, económica, etc., con una visión integral y holística de la sostenibilidad”: la certificación Biosphere.

También en Gijón “trabajan para hacer la ciudad más accesible y sostenible”, según explica el director de Gijón/Xixón Turismo, Daniel Junquera. Para ello, han introducido “mejoras en la carga turística de la ciudad” y han lanzado “campañas de concienciación” y otras acciones “ligadas a la sostenibilidad” que desean mejorar “porque no se estaban transmitiendo de forma correcta”.

El País Vasco, por su parte, trabaja en proyectos “en los ejes económico, social y medioambiental, en el marco del Código Ético del Turismo de Euskadi”, según apunta el director de Basquetour, Daniel Solana. El documento se ha diseñado “con el fin de que los agentes turísticos de Euskadi integren la responsabilidad y sostenibilidad” en su práctica diaria e incluye “unos principios clave” con los que esperan contribuir a que el turismo, “además de generar riqueza económica, preserve el patrimonio, el medioambiente y la calidad de vida de sus residentes”.

No es la única región que dispone de planes específicos relacionados con la sostenibilidad turística. El consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Carlos Álamo, pone el foco en la importancia de “impulsar el producto de proximidad” y cita algunas de las propuestas del municipio para conseguirlo.

Entre ellas, contempla la compensación voluntaria de emisiones de los vuelos; la dotación de plantas fotovoltaicas a espacios públicos, proyectos de hidrógeno verde, el desarrollo de invernaderos sostenibles e inteligentes o la incorporación de un proyecto para convertir a Gran Canaria en un Laboratorio Mundial de Turismo Circular.

El País Vasco busca un turismo que respete el entorno. Imagen: Gonzalo Azumendi.

También Andalucía cuenta con un plan turístico que busca conseguir “un turismo sostenible, tanto en una vertiente social, como económica y ambiental”, según Marín. El objetivo es que la actividad sea “respetuosa con el entorno y con los recursos culturales, naturales y paisajísticos y que contemple una gestión activa y adecuada de la capacidad de carga turística de los destinos y recursos”.

Invertir en sostenibilidad no solo convierte a un destino en más llamativo para los viajeros, también incide en la vida diaria de los ciudadanos. Así lo percibe Extremadura, cuyo director general de Turismo considera que “el reto no debe ser crecer a cualquier precio”, sino “asegurar la mejora de la calidad de vida de las poblaciones locales creando empleo y garantizando una experiencia turística de calidad”.

En la misma línea, Valencia trabaja en proyectos “que crean valor para el visitante, mejorando la oferta turística de la ciudad y apoyándose en recursos más identitarios y auténticos”, según destaca el director de Visit Valéncia, Antonio Bernabé. Esta línea de actuación impacta en dos frentes:?la satisfacción de las expectativas de los visitantes y el aumento en el interés y la aceptación de los residentes.

Desde Castilla y León, centran su estrategia en la integración de los destinos turísticos de la región en la red de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) impulsada por Segittur “Los destinos inteligentes y los productos que sigan criterios Smart, marcarán las diferencias en los próximos años, porque cumplirán con criterios de accesibilidad, sostenibilidad, innovación y tratamiento de datos”, apunta Ortega.

Camino a la digitalización

En conjunto con la apuesta por la sostenibilidad, los destinos deben aprovechar la coyuntura actual, marcada por la pandemia y el avance de la vacunación, para abordar la digitalización. Esta, impulsará un conocimiento más profundo de los viajeros y permitirá desarrollar productos y políticas que vayan en consonancia con sus gustos.

“Estamos poniendo en marcha un modelo de transformación digital que nos permita interactuar con los nuestros turistas antes, durante y después de su viaje, utilizando ‘machine learning’ e inteligencia artificial para proporcionarles una oferta turística a medida de cada uno”, destaca Maíllo.

Por su parte, Torrent considera que la digitalización puede contribuir a modernizar el destino y apunta que la región está incidiendo en este sentido “en todas las fases del ‘customer journey’”.

“La digitalización ofrece la posibilidad de interactuar con el turista a lo largo de todo el ‘customer journey’, de mejorar y rentabilizar al máximo las acciones de marketing, de aportar valor al conjunto de la oferta y al turista incrementando el atractivo y el interés por el destino”, apunta Bernabé. El director de Visit Valencia considera que es una herramienta clave para dotar al destino de “inteligencia y conocimiento turístico para tomar las mejores decisiones en la gestión del destino y de las empresas”.

Desde Barcelona, fijan la digitalización como “gran eje transversal” de sus líneas estratégicas. Muro considera que “es una herramienta para prestar mejor servicio, obtener datos y conocimiento de la actividad y adoptar decisiones con conocimiento de causa”. Entre ellas, las relativas a la gestión del destino, los flujos, la movilidad, la reducción de colas en espacios públicos o la interacción y comunicación con el visitante.

La Albufera de Valencia.

La mayoría de las regiones consultadas para este reportaje habían emprendido la digitalización de sus destinos antes del coronavirus, pero la pandemia ha hecho que se avance más rápido.

“Lamentablemente, ha tenido que venir una crisis para despertarnos de algo que ya era necesario hace mucho tiempo, tanto a nivel privado como público. Hay mucho que mejorar en cuanto a procesos, información, estrategias…”, apunta el director de Gijón/Xixón Turismo.

En la misma línea, Andalucía, por ejemplo, reconoce que el coronavirus “ha acelerado la digitalización y la ha extendido a sectores o segmentos que no tenían tan presente esta necesidad, pero que se han percatado de que es vital para su negocio”.

Para Marín, la digitalización “permitirá aumentar la seguridad en el trato entre cliente y proveedor, incrementará la eficiencia en los procesos y contribuirá a la adaptación de las empresas en un entorno cambiante”. La región apoya este proceso con proyectos como el centro Andalucía Lab o las subvenciones dirigidas a la implantación de las tecnologías de la información y la comunicación en los recursos e instalaciones turísticas.

Omnicanalidad y Big Data

Las comunidades autónomas observan con atención otras oportunidades ligadas a la digitalización. Desde el País Vasco, creen que sirve para dotar al destino de herramientas “para que sea más competitivo e incremente sus niveles de productividad y rentabilidad”. El director de Basquetour considera que, gracias a ello, “los procesos de gestión serán más eficientes” y se podrá confeccionar “una oferta personalizada omnicanal”, que aumente la satisfacción y fidelización del cliente.

En el caso de Castilla y León, su propuesta va encaminada a “la digitalización de los recursos turísticos, ya sean culturales, patrimoniales o medioambientales, y también la digitalización en los mecanismos de su promoción”. Ortega cree que se trata de “aspectos fundamentales” tanto durante la pandemia como en el futuro, porque se impondrá “una modernización de los métodos de gestión, la innovación como requisito de permanencia de las actividades y la digitalización como forma de trabajar imprescindible”.

“La digitalización contribuirá a la adaptación de las empresas a un entorno cambiante”, según Juan Marín.

Desde Turismo de Galicia, apuntan hacia el Big Data como herramienta para disponer de información analítica avanzada sobre aspectos como “el gasto turístico, las reservas, la ocupación, la movilidad y el sentimiento y opinión de turistas y ciudadanos”. Adicionalmente, la región ha intensificado su relación con los actores del sector turístico a través de medios digitales, que sirven para aportar soluciones a los problemas ocasionados por el coronavirus.

Coincide Extremadura, cuyo director general de Turismo remarca la “dependencia de la tecnología” de la industria turística y la “migración acelerada al canal móvil”, que puede suponer “una oportunidad para empresas más pequeñas y destinos de interior con soluciones equitativas”.

También el consejero de Turismo de Gran Canaria incide en que “el marketing digital forma parte de nuestro día a día” y considera que permite a las empresas “abrirse al mundo a través de la visibilidad de la calidad de sus respectivos productos”. Álamo presume, además, de que la región se ha convertido “en un destino de referencia para los nómadas digitales”.

Fuente: agenttravel.es

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